Benedicto XVI: “Más fraternidad y tolerancia”  
  Participaron 200 000 personas en la Plaza de San Pedro para apoyar al Santo Padre  
 

Un reducido grupo de estudiantes con 67 profesores de la Universidad "Sapienza" de Roma que tiene un total de 140 000 inscritos y 4 500 docentes, expresaron su oposición a la presencia del Papa para la inauguración del año académico, y más aún lo hicieron en nombre de un laicismo equivocado hasta el punto de señalar el juicio negativo de la Iglesia que tuvo contra Galileo con el fin de apoyar la laicidad de la ciencia. El ambiente que se produjo era inadecuado para Su Santidad Benedicto XVI para visitar esta universidad romana.
Precisamente, en el nombre de la laicidad, de la universalidad (de la que se deriva el nombre de universidad), y la tolerancia, el Papa ha debido ser recibido y escuchado. No fue correcto señalar que el Papa no debía hacer la inauguración porque, según ellos la prioridad la tendría un docente. Frente a esto, se debe hacer una distinción formal, porque el Papa debería hacer en primer lugar el uso de la palabra, antes que cualquier otro orador oficial. No se debe olvidar que él era un invitado, y que él es el Obispo de Roma y que tiene la tarea de educar, santificar y gobernar a cientos de millones de católicos, y que fue durante muchos años un profesor universitario.
En el discurso que el Papa quería dar, que luego fue divulgado por todos los periódicos, no existe un mensaje de alto contenido intelectual, ya que sólo señala la libertad de expresión cuando dice: "Por favor, respeten las opiniones de los demás"; y cabe señalar que este discurso lo hizo después de este "gran rechazo". Y también subrayamos sin comentarios, las protestas a este vergonzoso episodio por parte del Gobierno y de los dirigentes políticos.
Frente a todo lo acontecido, tuvimos la alegría de la presencia masiva de los estudiantes de la universidad el miércoles sucesivo en la audiencia del Papa para manifestar, que a pesar de que no le fue posible ir a la universidad, ella va a su encuentro. El domingo siguiente, que fue el 20 de enero, siguiendo la invitación del Cardenal Ruini, se reunieron 200.000 personas en la Plaza de San Pedro para mostrar al Papa su afecto, y simbólicamente la de todo el mundo católico.

 
 
Agostino Meloni