El papel de la comunicación es el de respetar y promover la dignidad de la persona humana. Para que los medios de comunicación respeten y promuevan la dignidad de la persona, en su mensaje divulgado el 24 de enero por la 42° jornada de la comunicación social Benedicto XVI propone una nueva ciencia, la “Info-ética”. Se tiene

necesidad, porque sin ética existe el riesgo que los medios de comunicación se transformen "en sistemas dirigidos a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes"; porque, perdidos los anclajes, la comunicación “puede incidir negativamente en la conciencia y las elecciones, y condiciona en definitiva, la libertad y la vida de las personas". Evitemos, por favor, "la comunicación usada por fines ideológicos o la colocación de productos de consumo por medio de una publicidad obsesiva"; evitamos que los medios de comunicación se conviertan en el megáfono de materialismo económico y relativismo ético, las llagas de nuestro tiempo.
"El papel que los instrumentos de la comunicación social asumen en la sociedad debe ser considerado parte integrante de la cuestión antropológica que emerge como desafía crucial del tercer milenio". Cerrémosla – decimos nosotros - con el hombre-lobo (el homo lupus),el hombre enfermo de la sicoanálisis, y se exprese el hombre-hrermano (homo frater). Nosotros cristianos apostemos socialmente sobre el Hombre Nuevo. La nueva ciencia Info-ética servirá “para que las comunicaciones sociales defiendan celosamente a la persona y respeten completamente la dignidad". He aquí la vocación de los medios de comunicación: “hacer conocer la verdad sobre el hombre, defendiéndola delante de los que tienden a negarla o a destruirla". He aquí el programa sustentado por el Papa en sentido positivo: “la búsqueda y la presentación de la verdad sobre el hombre constituyen la vocación más alta de la comunicación social." Es un programa que hacemos nuestro inmediatamente, de las páginas de la publicación mensual que lleva el nombre del HOMBRE NUEVO San José “Joseph”.